• anpeja

Consejos al adoptar a un gato


La mayoría de la gente que tiene un gato es porque se lo regalaron o porque lo recogió de la calle y no como en otros países en donde la gente se dirige a una tienda de mascotas o criadero para comprar una raza especifica. Esta noble acción merece una tenencia responsable confiriendo algunos cuidados básicos.

Lo primero que tenemos que hacer es llevar nuestro gato al veterinario, él nos dirá el estado general de salud, así como si tiene parásitos. También le hará una prueba para descartar que tenga Leucemia Felina, una enfermedad viral que afecta la inmunidad de los felinos.


También indicará las vacunas a su debido tiempo: la triple felina (a los 2 meses) y la antirrábica (a partir de los 3 meses y de por vida una vez al año). La esterilización, en tanto, se sugiere entre los 5 y 6 meses. Por pequeño que sea, el gatito debe ser de inmediato desparasitado. La desparasitación interna se realiza con una suspensión a partir de los 30 días de vida, mientras que la externa se hará por medio de unas gotitas que se colocan en la piel del animal.

Si viene de la calle, puede que en un comienzo no le agraden las croquetas, por lo que se sugiere al principio mezclárselos con algún alimento enlatado, para hacer la transición.

A diferencia de los perros, los gatos no demoran mucho en adquirir hábitos higiénicos en casa. Generalmente basta con mostrarle de un principio su caja con arena (de 8 o 10 cm de alto máximo), la cual debería estar alejada al menos un metro de los recipientes de agua y comida.

Tampoco hay que descuidar la parte social. Cuando están en la calle, los gatos pequeños son muy tímidos y su sociabilización entonces es muy importante. Tienen hasta los tres meses para sociabilizarse y, para lograr que un gato sea dócil, es importante que en esta etapa se le acicale, se le haga cariño, que permita que le abran la boca, que le limpien las orejas, etc.

Los gatos pequeños no tienden a escapar como los adultos (que ya están más acostumbrados a su libertad); así que, asegúrese cerrando en un comienzo puertas y ventanas.


Finalmente se recomienda operar a nuestro gato para que este no se pueda reproducir, ya que a si llegara a salir de nuestra casa, no exista el riesgo de que se reproduzca o que quede gestante, reduciendo así la población callejera de gatos en nuestra colonia.

155 visualizaciones0 comentarios