Cervecería Agua Mala (Especial Cervecerías Artesanales)

Actualizado: 23 jul 2018


Nathaniel Schmidt

Una cervecería ha generado interés en el consumo local. Abriendo sus instalaciones en la delegación de El Sauzal llegó a posicionarse rápidamente como el spot más visitado por los ensenadenses.

Al llegar a Agua Mala para la entrevista con el Biólogo Marino, Nathaniel Shmidt el equipo iba con las expectativas de conocer más sobre su historia.


 

El consumidor conoce la sala de degustación y se enfoca en refrescarse con los sabores de esta marca local pero cuando se conoce el trasfondo del procedimiento desde la producción de los 6 diferentes estilos, embotellar el producto, colocar etiquetas todo a mano e innovar constantemente, se valora aun más.

 

Para iniciar con las preguntas, Nathaniel colocó en la barra más de 12 tasters con su variedad de cervezas y el equipo no se pudo escapar, ya que para la primera pregunta no titubeó en decir -Antes que nada, ¡Salud!-



- ¿Cómo inició el proyecto?

Un amigo me regalo un libró: How to brew?", se lo presenté a mi esposa y me dijo - ¡Ay que buena idea! - Con eso tuve para arrancar en la cocina.


Soy Biólogo Marino y trabajaba en las granjas de atún. Llevábamos nuestro lenguado a restaurantes locales para que los maridaran con vino blanco pero siempre se opacaba, así que aprovechaba para llevarles un growler de cerveza. Empecé a escuchar "que rica está tu cheve, déjanos un barril".


Fue en el 2005 que empezó el proyecto. Ese año había una marea roja que venía desde L.A. hasta San Quintín y metido en el ambiente de los peces se observaba el color rojizo del mar. Viviendo esta experiencia sabía que la primera cerveza tenía que nombrarse "Marea roja". Los nombres van con las experiencias que he vivido a través del tiempo en el mar.


Mi esposa se canso después de unas cuantas tandas y curiosamente mi vecino que ahora es mi socio se unió; intentamos clarificar y filtrar pero sin leer las instrucciones, el filtro explotó y la cocina terminó bañada en cerveza, ahí supimos que teníamos que cambiarnos (riendo). Mi socio tiene uno de los astilleros entrando al puerto y una enfermería vacía que nos permitió utilizarla para hacer el producto formalmente. Para el jueves, los trabajadores del astillero arrastraban los pies para llegar a la enfermería y probar nuestras cervezas, ahí vimos que gustaba y había consumo. Se hizo costumbre los "jueves de cheves". Ahora cada jueves nos juntamos para hacer nuevas propuestas.


Barra de Agua Mala

- ¿Cómo elegiste el nombre de la cervecería?

- Se los voy a platicar con una anécdota, En un evento de Tijuana llegó un viejito diciéndonos cómo era posible que le pusiéramos Agua Mala a la cervecería, -como eres tonto, es malo para tu cerveza, me dijo. La probó y se fue. Al otro año llegó directito a nosotros, lo vi desde la puerta, -óyeme, ¿por qué no cambiaste tu nombre?- me dijo. -Primero tómese una cerveza-. Le dije -el año pasado eran 120 cervecerías, ¿Cual otra recuerda?- No, no recuerdo ninguna, respondió. El se acordó de la mía y fue gracias al nombre.


Originalmente mi socio había registrado el nombre de Todos Santos (la isla), pero el nombre ya se había registrado en esa clase. Ése día me tocó bucear para hacer inventario de los corrales, checar la condición y tamaño del atún, y era temporada de agua malas; ese día había un mundo. Mientras buceaba pensaba en nombres, en eso me pega una agua mala, luego dos, tres, y ahí fue.

¿Qué me están queriendo decir? empecé a razonar, el doble sentido del nombre y dije ¡éste es! Siempre me ha gustado el lúpulo y dije "voy a hacer una cerveza sólo para mí"; termino siendo la más exitosa con 7% de alcohol y 120 de IBU (cantidad de amargor), nombrada astillero; por ahí arrancamos. Después surgió la Mantarraya. Nos fuimos a Bahía de los Angeles y acampamos en la playa.


Nadie checó que era temporada de mantarrayas y a todos nos picaron. No traíamos ni aspirinas ni nada, solo unas cervezas bien oscuras recién hechas que no tenían nombre, y pues... a que te sepa el dolor 1, 2, 3 y a la cuarta se quitó o al menos se nos olvidó; ahí la nombramos: Mantarraya.


Tenemos 6 estilos; Sirena, Mantis, Mako, Marea Roja, Mantarraya y Astillero pero hacemos miles de temporada. Lo divertido de ser cervecero artesanal es que puedes hacer algo nuevo todos los días.


 

"Lo divertido de ser cervecero artesanal es que puedes hacer algo nuevo todos los días.

 

Nathaniel en cata de cerveza artesanal

- ¿Cuál es tu cerveza preferida?

- Depende la temporada, el clima y el estado de ánimo, Para el verano una Sirena refrescante; andas en el valle después del vino, una Mantis; la Marea Roja se me antoja siempre. Después de un día estresante agarro una IPA o dos (la Astillero); es importante tenerla siempre en el refri.


Pruebo las cervezas normalmente todos los días, parte de la chamba es probar, olerlas y que estén en buen estado. Somos cerveceros artesanales y constantes, pueden existir variaciones pero siempre avisamos.


- ¿Cuál consideras es el factor clave para dar a conocer tu producto?

- El nombre y ubicación son clave. Llevamos mucho tiempo haciendo cerveza, mucha gente nos conoce y el Sauzal está creciendo. Son varios factores, no sé la receta exacta pero el Sauzal esta creciendo.


- ¿Cómo ves tu proyecto a futuro?

- Somos una cervecería que tiene el concepto de reciclar. Iniciamos con un contenedor que recuperamos de ranchos perdidos, la barra, las mesas, todo es de encino y el soporte de las mesas son del astillero de tuberías de barcos; queremos mantener esa línea.


Nathaniel en la planta baja de Agua Mala

Tendremos otro lugar donde se producirán los 6 estilos y la cervecería del Sauzal se mantendrá para la elaboración de cervezas de temporada con la sala de degustación.

Nos gusta innovar, divertirnos y aprender, conocer gente interesante que llega y continuar haciendo colaboraciones con otros cerveceros "los jueves".

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